En
esta sección se presentan actividades, información y artículos
científicos relacionados con la Ansiedad, depresión y el
Síndrome del Estrés. |
La depresión: tristeza llevada a sus extremos y de los medicamentos que la controlan. 1. Aspectos históricos Estar deprimido es algo mas que estar triste o que llorar
mucho, o aun más severo que estar cansado. Aun cuando los tres
tipo de situaciones están presentes en las manifestaciones que
tiene un enfermos que padece de depresión. Además se observan
problemas para dormir: sueño inquieto y despertares frecuentes,
que hacen que el paciente se incorpore con frecuencia en la madrugada,
siendo muy difícil el re-iniciar su sueño; presenta además
fatiga y una sensación de pérdida de energía, que
se manifiesta con una gran dificultad para empezar la mayoría
de las acciones que habitualmente realizaba fácilmente, por ejemplo:
una ama de casa tiene problemas para hacer cosas tan comunes a ella
como el arreglo de su hogar, y aun el arreglo personal. El deprimido
puede tener disminución importante en su apetito, lo cual lo
lleva a bajar de peso, y también suelen tener problemas de concentración
y memoria. Otro de los apetitos, que está de manera importante
disminuido es el deseo sexual. Es común que las personas, tengan
deseo sexual, y que esto los motive a la búsqueda de pareja y
el realizar una relación sexual, o tener fantasías respecto
a lo anterior. El enfermo con depresión esta materialmente en
ausencia del deseo sexual, y por supuesto, esto puede tener cierto impacto
en sus relaciones interpersonales, principalmente en el área
marital. Un aspecto serio del problema del deprimido es que presenta
constantemente ideas de muerte. Estas van desde ya no querer estar vivo,
pidiéndole a Dios, el que "los recoja", hasta la maquinación
de su propia muerte, que en ocasiones, se llevan a cabo. En la tabla
1 están enumerados los síntomas que más frecuentemente
tienen los enfermos deprimidos. Se ha calculado que el costo personal de un cuadro de depresión que llega a durar de seis a ocho meses, es más severo e incapacitante que la diabetes Mellitus o la hipertensión arterial. Estar deprimido, no es algo que de pronto aparezca, habitualmente su inicio es poco claro y puede iniciar por síntomas corporales, de los llamados somáticos ( o somatiformes), que hacen pensar al deprimido, que está enfermos de algo diferente a la depresión. Dolores de cabeza, espalda, sensación de piernas y brazos pesados, fatiga, decaimiento, son datos iniciales de depresión. Posteriormente pueden aparecer las ideas de tristeza, la rumiación de experiencias tristes, desagradables y embarazosas que se tuvo en el pasado, y entonces el paciente se aísla, se le dificulta el trato con los demás, se torna irritables, sombrío, esta constantemente con ideas de culpa por eventos del pasado o por situaciones en donde omitió tal o cual acción. Finalmente, cuando menos espera está de nuevo deprimido. ASPECTOS HISTÓRICOS La primera descripción en Inglés, que se hace de la depresión, corresponde al libro del Robert Burton (1577-1640) Anatomía de la Melancolía el cual se publica en 1621. El trabajo de Burton fue alabado por los médicos de su época, dentro de los que destaca William Osler. Burton nació en Leicestershire, y se educó en Oxford, en donde llegó a ser bibliotecario de la "Christia’s Church College". La primera edición de la Anatomía de la Melancolía apareció en 1621, y fue un excito de inmediato. En vida de Burton, el la revisó las cinco ediciones que le tocó vivir. El alienista Esquirol, alumno de Pinel, fue el primero
que observó que hay formas de locura, que no avanzan mas lejos
que la tristeza profunda. Fu e´l quien describió a la melancolía
como una monomanía, y una alteración del afecto. Jean-Pierre
Falret y Jules Baillarger, discípulos de Esquirol, estudiaron
la enfermedad bipolar, a la cual le dieron el nombre de "foli a
double forme". Los psiquiatras franceses y luego los alemanes,
siguieron la observación de sus pacientes de forma longitudinal,
por años, y de esta manera pudieron correlacionar los estados
de melancolía y manía. Kraepelin fue quien hizo la separación
de los tres grandes grupos de trastornos que llenaban los manicomios
entonces: esquizofrenias (Dementia Praecox); Demencias y Enfermedad
maniaco-Depresiva. La comunidad Amish, es como los mormones, un grupo de seres humanos que no se han mezclado con otros grupos, ya que practican los matrimonios, únicamente con gente de su comunidad. En los amish, se ha detectado que el cromosoma número 11, puede tener que ver con la alta frecuencia de la enfermedad "Maniaco-Depresiva" o enfermedad bipolar, en donde en la fase del polo de la depresión, las manifestaciones de la enfermedad son indistinguibles de la forma de depresión que son nada mas depresiones o que se llaman unipolares. Mas adelante trataremos en detalle de la enfermedad bipolar. Otros genes se han propuesto para la depresión,
de entre ellos destaca el cromosoma sexual "X", esto sobre
la base de que las mujeres tienen dos veces mayor incidencia de depresión
que los hombres y a que un defecto que es la ceguera a los colores (daltónica),
se ve mas frecuentemente en las mujeres que padecen de depresión.
Por supuesto que otros factores biológicos (v.gr., hormonales)
o sociales (v.gr., sociedades machistas, la doble carga de trabajo,
etc.), pueden ser factores determinantes de que las mujeres sean mucho
más vulnerables a desarrollo de depresión que los hombres.
Se sabe por ejemplo que las mujeres casadas, padecen con mas frecuencia
depresiones que los hombres. En ellos, es mas frecuente las depresiones
cuando son solteros. Este último dato nos habla de la importancia
de factores psicosociales para la expresión o desarrollo de esta
enfermedad. En un sentido simplista se podría decir que la
depresión es un extremo de la falla en los mecanismos de estrés.
Cuando reaccionamos ante situaciones estresantes tenemos un estado de
exceso de actividad, nuestro corazón va mas de prisa (v.g taquicardia),
estamos con mayor riego sanguíneo al cerebro y músculos
y nuestras pupilas están dilatadas. Pero esta situación,
que en general se presenta de manera aguda se va atenuando, en la medida
que la situación que nos induce estrés va disminuyendo.
Pero si el estrés persiste de manera continua, o eventualmente
se agregan otros estímulos estresantes, entonces el sistema decae
y se produce la depresión. El modelo animal que mas sustenta lo anterior, se llama
"Learned Helplessness", que podría ser traducido como
"Aprendizaje sin esperanza" o "Aprendizaje desesperado".
De manera breve se podría describir este tipo de modelo, en unas
ratas de laboratorio, las cuales se les coloca en una caja de dos compartimentos.
Un compartimiento tiene un foco y el otro no, además el compartimiento
con el foco tiene un piso que puede pasar corriente eléctrica.
Ambos espacios están comunicados por un agujero por donde pasa
fácilmente el animal. El animal aprende que cuando se enciende
el foco, a los pocos segundo pasa una corriente eléctrica en
el piso. El animal aprende a escapar del espacio iluminado al oscuro,
en donde no recibe carga eléctrica. Cuando este proceso se repite
una serie de veces, ya no es necesario el impulso eléctrico,
basta sólo que se encienda el foco, para que la rata pase al
otro extremo de la caja (el compartimiento seguro). Se ha creado un
condicionamiento clásico Pavloviano. El animal se sigue comportando
sin cambios notorios. Sin embargo, en la segunda parte del experimento,
se cierra el agujero, y se vuelva a acoplar la maniobra de encender
el foco, con el choque eléctrico. Entonces, al no poder escapar
de un estímulo nocivo que se presenta después de encendido
el foco, la rata desarrolla una serie de conductas, que podríamos
llamar "depresivas". Deja de comer, no se acicala, hay erección
de su pelo, hay baja de peso, poca interacción social, etc. Los
más interesante de este modelo, es que se revierte cuando se
trata con los medicamentos que llamamos antidepresivos. En la investigación de la depresión y de
sus mecanismos, se ha tenido que tomar mano de diversos recursos, algunos
de ellos tratando de emular lo que ocurre naturalmente. Harlow y sus
colegas, observaron cual era el comportamiento de simios pequeños,
cuando estos eran separados tempranamente de sus madres. También
cuando estos eran colocados con "madres sustitutas", las cuales
resultaban ser monas de alambre o monas de alambre recubiertas con algún
material suave como la felpa. Si se ponía el biberón en
la mona de alambre, el bebe chango, iba, se nutría y luego regresaba
con la mona de felpa. SI la mona de felpa era la que tenía el
biberón, el bebe chango no se despegaba de ella. En todos los
casos en mayor o en menor grado los bebes changos, presentaban conductas
características, en donde por ejemplo se mecían sobre
sus patas traseras, se abrazaban a sí mismos, y sobre todo, tenían
muchas dificultades para interactuar con el resto de sus congéneres.
Esta situación, sin embargo se podía revertir, si se le
introducía al changuito "deprimido", a otro simio de
su misma edad aproximadamente, que tuviera un comportamiento normal,
a este nuevo animal se le llamó "el terapeuta". La
otra situación igualmente interesante, fue el que el bebe mono,
fuera adoptado por una nodriza de entre los simios. Este último
hecho hizo especular a los etólogos (v.gr., científicos
que estudian el comportamiento de los animales), de que quizás
alguna de las funciones de la depresión en los animales, fuera
el de un tipo de señal, es decir como un tipo de lenguaje, que
en el caso de los bebes, indicaría que se han quedado huérfanos
y que esta señal llevara a fenómenos como la Este tipo de conductas observadas en los simios, bien pudieran estar en la base del desarrollo de nuestros orfanatos, sitios en donde René Spitz, describió una alteración que observó en los niños crónicamente hospitalizados, y que él denominó depresión anaclítica. Uno de los signos tempranos de esta alteración consiste en la conducta de mecerse, mientras los niños se abrazan a si mismos. Estos niños, fueron estudiado posteriormente en un contexto de los cambios en su desarrollo, ya que resultaba, que ellos crecían menos, que sus contemporáneos en hogares comunes. Los niños con depresión anaclítica, se encontraban siempre por debajo del resto de sus congéneres. Cuando se midió una de las hormonas que regulan nuestro crecimiento, la llamada precisamente la hormona del crecimiento, se observó que estos niños tenían niveles por debajo de lo normal de esta proteína, lo cual explicara la desaceleración tan importante en su crecimiento. Estas observaciones, por demás interesantes, fueron rematadas, por el hecho de que estos niños recuperaban su peso y tamaño, al ser adoptados, y no solo eso, sino que recuperaban la cantidad de secreción de hormona del crecimiento. Este tipo de trabajo nos indica que hay vías recíprocas
entre nuestro ambiente y nuestra biología, modificando un extremo
modificamos el otro. ¿ De que manera está afectando esto a nuestro sistema nervioso?.Aun no lo sabemos. Quizás se trate de un sistema que tiene que ver con la regulación del afecto, o de las emociones que termina de madurar solo después de los 10 o 12 años, y esto explicaría muchas de las propuestas psicoanalíticas, en el sentido de que el periodo de la primea década de la vida, sería crucial, para explicar mucho del estilo como reaccionamos posteriormente en la vida. El sistema generador del estrés y su relación
con la depresión. En la figura 2, se muestra un esquema de la diferentes estructuras de nuestro cuerpo que se sabe intervienen en el estrés. Por un lado están las estructuras dentro de nuestro cerebro: el hipotálamo, las amígdalas de los lóbulos temporales, y el tallo cerebral en una área conocida como el "sitio gris" (núcleo Locus Coeruleus o LC). Por otro lado a nivel periférico encontramos a las glándulas llamadas suprarrenales, llamadas así por situarse arriba de nuestros riñones. La respuesta general de adaptación o estrés funciona, como lo dijo Hans Selye (1907-1982), para preparar al organismo a atacar o para huir, dependiendo de la magnitud del peligro, y de otras circunstancias medio-ambientales. Ante la expectativa de ser asaltado o atacado por la pandilla de barrio, se observan respuestas en nuestro cuerpo como son aumento de las palpitaciones (taquicardia), aumento de la frecuencia respiratoria, dilatación de la pupila ( con lo cual se aumenta nuestro campo visual para tener mas opciones de ataque o huida); aumento del flujo sanguíneo a nuestros músculos (los músculos son los motores que nos preparan para el desplazamiento que se necesitará). Hay disminución del riego sanguíneo a la piel y mucosas, lo cual nos protege de pérdida excesiva de sangre en caso de ser heridos. Todo lo anterior nos da una idea de que el organismo esta en un exceso de actividad. Para que todas estas actividades que hemos mencionado, se den en una coordinación temporal y espacial, se requiere de una orquestación precisa, en donde intervienen tanto los conexiones nerviosas, como sustancias. Este último punto es vital para conocer el cómo se comunican las células de nuestro cuerpo y en especial las neuronas. En nuestro cerebro y demás estructuras del sistema nervioso, existen células llamadas neuronas, que se comunican entre si por sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estos son el lenguaje con el que una célula se comunica con la otra, y le dice que aumente su actividad (o excitabilidad) o que no se active. Este concepto, de sustancias que modifican la excitabilidad de las neuronas o de otras células excitables, como son las células de los músculos (lisos o estriados) y de las células ganglionares, se originó a principios del siglo XX. Otto Lewi, mostró que un corazón de rana sin conexiones nerviosas, y colocado en un recipiente, en donde estaba otro corazón con sus fibras nerviosas, disminuía su frecuencia de latido, si las fibras nerviosas del corazón eran estimuladas (ver figura 3). Ambos corazones se encontraban incluso, separados por una membrana semipermeable ( es decir que permitía el caso de algunas sustancias.). Lewi propuso que una sustancia pasaba de un lado a otro de la membrana celular, y que esto era a fin de cuentas el factor que influía en el corazón sin nervios. La noradrenalina y la adrenalina, son sistemas de neurotransmisores
involucrados en el estrés, lo mismo que otras sustancias llamadas
hormonas que se producen en zonas como el hipotálamo, una de
ellas la llamada hormona estimulante de las suprarrenales o ACTH (adreno
corticotrophin hormone), la cual a su vez es activada por un factor
del hipotálamo, llama el factor liberador del ACTH o CRF (corticotrophin
release hormone) . ¿Cómo sabemos que el sistema general de adaptación esta funcionando mal en la depresión? Por la evidencias que apuntan en esa dirección. Por ejemplo los pacientes deprimidos tienen una disminución en los niveles de los neurotransmisores antes mencionados (v.gr. serotonina, norepinefrina, dopamina), que se involucran también en la causa de la depresión. En el caso de la norepinefrina, se tiene conocimiento que los niveles cerebrales de la misma está disminuidos. Esta baja se ha correlaciona con signos de la depresión específicos, como son baja en el nivel de energía, en el interés para hacer sus actividades habituales, y aun para divertirse. También se ha observado que algunos enfermos tienen disminución de la serotonina y esto se ha correlacionado con algunas manifestaciones por ansiedad, angustia o nerviosismo que suelen acompañar a estos pacientes. Incluso se ha observado que los niveles de serotonina muy bajos en el líquido cefalorraquideo, correlacionan con la posibilidad que tiene una persona para suicidarse, a más bajos niveles hay mayor probabilidad, y habitualmente cuando se consuman los suicidios, estos son con mucha mas autoagresividad, por ejemplo con mutilación, o desgarro mas amplio de tejidos. La serotonina se ha involucrado en la regulación del apetito y de la sexualidad, dos de las funciones que ciertamente se encuentran alteradas en el enfermo deprimido. También hay un agotamiento de la dopamina. Este neurotransmisor, participa en la regulación del movimiento fino, y en los aspectos que tienen que ver con la experiencia para experimentar placer. Todas las actividades y las drogas que son adictivas o fuentes de placer aumentan la disponibilidad de dopamina en una región específica del cerebro llamada sistema límbico. En el enfermo con depresión, la disminución de esta actividad, hace que el paciente tenga dificultades para disfrutar las cosas o actividades que antes solían causarle placer. Si antes gozaba con ir a un concierto, ver una película o simplemente ver un atardecer, ahora estas actividades no solo no le interesan, sino que las encuentra inclusive aburridas. A esta situación se le conoce con el nombre de anhedonia y es lo opuesto al hedonismo o capacidad para disfrutar las cosas placenteras de la vida. Los dos síntomas básicos que presenta un enfermo con un episodio de depresión mayor don: (1) Estado de ánimo deprimido o triste, la mayor parte del día o la mayoría de los días y (2) Pérdida del interés por las actividades que antes solían causar placer. Algunos enfermos deprimidos fuman, y con el tiempo se han dado cuenta que cada que desean interrumpir el consumo del tabaco, se exacerba su depresión o si no fuman se deprimen. Se pensó por un tiempo que la depresión era parte del síndrome de supresión a la nicotina, la cual es el principio activo del tabaco. Sin embargo, esta especulación original, dio paso a una serie de coincidencias que se fueron transformando en hechos científicos. La nicotina del tabaco, es una sustancia que actúa sobre unos receptores neuronales llamados nicotínico. La acción de la nicotina sobre estos receptores produce la liberación, es decir mayor disponibilidad de algunos neurotransmisores como son la acetilcolina, dopamina, serotonina y norepinefrina. En una persona deprimida, en donde estos mismos neurotransmisores están diminuidos el fumar hace que se aumenten momentáneamente estas sustancias, por lo que se a propuesto que algunos deprimidos usan al tabaco como "corrector" del estado de ánimo, o de las deficiencias en concentración y memoria inherentes a la depresión, aunque el costo a la larga sea repercusiones de otro tipo en su salud. La adicción a la nicotina, se logra mediante la liberación de dopamina en el sistema límbico, cada vez que se inhala una bocanada de humo de tabaco. Esta experiencia gratificante para el fumador, es en centro de la dependencia y en gran parte la dificultad que tienen los enfermos deprimidos que fuman para dejar de fumar. La acetilcolina es un neurotransmisor que también está involucrado en algunas manifestaciones de la depresión, por ejemplo, en las alteraciones del dormir. En nuestro sueño, ciertas áreas del cerebro se encuentran activas, aun cuando a simple vista pareciera que el sueño es homogéneo como proceso, si registramos la actividad eléctrica del cerebro, y colocamos detectores que midan el movimiento de los ojos y el estado de contracción muscular, nos asombraremos de ver que nuestro dormir está compuesto de diferentes etapas, en las cuales diferentes estructuras del cerebro intervienen. IDENTIFICACIÓN DE LOS SIGNOS Y SÍNTOMAS
DE LA DEPRESIÓN 2. Pérdida del interés por situaciones o actividades que antes le producían placer. Esta es otra manifestación cardinal de la depresión. El paciente, ya no se interesa por las actividades que antes le gustaba realizar. Por ejemplo: ir al cine, salir con amigos, oír música, leer, su propio trabajo. Esto puede deberse, a que ya no disfruta el efectuar esas actividades, o a que ya se le dificultan. Por ejemplo, si a una persona le gustaba leer, pero ahora le cuesta trabajo concentrarse y retener lo que esta leyendo, y hace un gran esfuerzo en esto, entonces empieza a no ser una actividad agradable. Lo mismo es el asistir a una reunión o una fiesta, la dificultad para interactuar con los demás se ve magnificada, por el hecho, que ahora el enfermo se siente con poca capacidad para estar bien con sus amigos y familiares, por lo que se torna un suplicio, el ver a los demás reír y divertirse, cuando es algo que él o ella no pueden experimentar. El pedirle a los deprimidos que "le eche ganas"; "Que no se den por vencido"; "Que se esfuerce y socialice", es solicitarle que vaya a contratarse y a sentirse peor. 3. Sentimientos de culpa. Este tipo de síntoma, es muy frecuente en el deprimido. Ellos pueden pensar que están deprimidos, por cosas o situaciones que hicieron o dejaron de hacer en el pasado. Aun más pueden llegar a sentir que el estar deprimido es una forma de castigo, y que están expiando sus culpas a través de su enfermedad. Finalmente en algunas formas de depresión psicótica, el enfermo puede tener ideas delirantes (ideas fuera del juicio de realidad), de que están pagando no solo con sus culpas, sino las culpas de alguien mas o que están expiando los pecados de tal o cual grupo de seres marginados, etc. Pueden incluso, existir alucinaciones auditivas, que los acuse e insulten. 4. Ideación suicida. Los enfermos con depresión se suicidan con una alta frecuencia. El médico puede tener miedo de preguntar respecto a esto, porque puede suponer que el enfermo no ha pensado en eso, o por lo menos no ha pensado en eso formalmente, y que al hacer semiología en esta área, puede "despertar", la ideación suicida. Pero el enfermo ya lo ha pensado y es mas, él desea que se le interrogue al respecto. Porque, desea y necesita que lo ayuden a no llevar a cabo este tipo de ideas. 5. Insomnio y otros trastornos del sueño en la
depresión. El insomnio es la manifestación de sueño
insuficiente o poco reparador. En el caso de los enfermos deprimidos,
la forma más típica, es el insomnio de la última
parte de la noche, también llamado insomnio terminal o tardío.
El paciente se despierta a las 03:00 hr de la madrugada, por ejemplo,
y no puede volverse a dormir. En esas horas de soledad nocturna, el
paciente, inicia con una serie de pensamiento pesimistas y de impotencia,
que le impiden dormir nuevamente ("un día más";
"ni siquiera esto puedo hacer bien";"no voy a poder continuar
con esto"). Despertarse una hora mas temprano, del horario habitual,
que solía tener el paciente, antes del inicio de su depresión,
es considerado como despertar matutino prematuro, o insomnio terminal.
En este sentido, una pregunta clave es: ¿a que hora se solía
despertarse por últimas vez en la mañana, para levantarse,
antes de estar deprimido? Y ¿A qué hora en promedio se
ha estado despertando son poder dormir nuevamente, en la última
semana? 6. Disminución de energía. Esto es referido por el paciente, como una gran dificultad para moverse, para arreglarse, asearse, como dificultad para iniciar labores mínimas, o que requiere de un gran esfuerzo para llevarlas a cabo: "siento como si estuviera con las pilas bajas"; "no me dan ganas de nada, solo quiero estar en la cama tumbado sin hacer nada"; "las cosas las hago como en cámara lenta". Aquí hay que evaluar, que cosas ya no puede hacer el paciente, y esto va desde que requiere un gran esfuerzo para trabajar, para su aliño, hasta dejar de trabajar y estar únicamente acostado o en una posición fija todo el tiempo. Los enfermos pueden llegar a un tipo de estupor, que dificulta mucho la entrevista clínica, con una gran lentitud para responder, o solo lo hacen con movimientos de cabeza. El mutismo o estupor del deprimido, se diferencia de la catatonia, que también es un tipo de inmovilidad, en que en esta última, el enfermo tiene un signo llamado: "Flexibilidad cérea" ( de cera de las velas), en donde se le coloca, al enfermo en posiciones antigravitatorias incomodas, por ejemplo con un brazo levantado, como de estatua de cera, y este permanece por un largo rato. Situación que no ocurre con el enfermo deprimido. 7. Agitación psicomotriz y ansiedad psíquica. Estas son dos manifestaciones que se pueden presentar en depresiones, en donde hay un componente sintomático ansioso importante. El médico, puede evaluar desde la inspección general al paciente, su estado de agitación psicomotriz, de estar presente, el paciente mueve las manos o los pies de manera inquieta, juguetea con los cabellos, se seca las manos, se levanta y sienta, etc. Además el paciente puede referir que se siente "nervioso", agitado, que no puede estar tranquilo, que se está preocupando mucho por cosas pequeñas que antes no le preocupaban, y aquí habrá que pedirle ejemplos de las mismas: "Ahora me preocupo mucho por la hora que llega mi marido, si no me habla dos o tres veces al día estoy nerviosa, esto no me sucedía antes". 8. Malestares físicos. Es común que el paciente con depresión presente una serie de malestares, poco sistematizados, pero que pueden ser severos: cefalea, dispepsias, boca seca, nausea, suspiros excesivos, sensación de respiraciones que no son suficientes, malestares musculares. Etc. 9. Alteraciones gastro intestinales y pérdida de peso. Es frecuente que los pacientes con depresión, presenten baja en su apetito, con una disminución significativa de su peso corporal. Esto se puede cuantificar en kilos, si es que el paciente se ha pesado o en tallas de ropa, ya que el paciente, siente que su ropa le queda holgada. Una pérdida de peso de mas de 5 kg, sin dieta, deberá de ser estudiada, descartando problemas médicos, trastornos de la alimentación, sobre todo si la paciente es mujer (v.g. anorexia o bulimia) y dietas. Por otro lado algunos pacientes con depresión pueden aumentar de peso, esto se ve mas frecuentemente, en los enfermos con sueño excesivo, apetencia por alimentos ricos en carbohidratos e inhibición psicomotriz. A este cuadro que se ha descrito se le denomina: depresión afectiva estacional, porque es común que con esas características clínicas, se presente con mas frecuencia en el invierno. También se le ha llamado depresión atípica. 10. Disminución del deseo sexual. Se ha notada una baja en el deseo sexual (líbido), o disfunción eréctil en el hombre y anorgasmia en la mujer. 11. Manifestaciones diversas. Estas pueden ser de tipo hipocondriaco, estar buscando explicaciones en el funcionamiento de sus diferentes órganos y sistemas, acudir mas frecuentemente al médico con dolencias poco sistematizadas. También pueden haber dato obsesivo-compulsivos, es decir el paciente tiene pensamientos repetitivos, que no puede apartar de su cabeza, y que son reconocidos como absurdos y la repetición de actos motores o rituales, varias veces, para estar seguro de que se hacían y estaban bien hechos. En el primer caso son ideas parásitas que no se van de la cabeza y que pueden generar ansiedad a los pacientes. En el segundo, el paciente tiene que estar revisando cosas y situaciones, para estar seguro de que las puertas y ventanas estén bien cerradas, o repetir operaciones, como el aseado, varias veces para estar seguir que estén hechos. CASO CLÍNICO. TRATAMIENTOS ANTIDEPRESIVOS. TABLA Como se puede observar en la tabla de la clasificación
de antidepresivos (Tabla ), existe un gran número de antidepresivos,
con mecanismos de acción antidepresiva hasta cierto punto diferente,
que van a actuar en sitios específicos de la sinapsis, para corregir
el mal funcionamiento de esta. Uno podría preguntarse, si existen
diferentes tipos de depresión atendiendo al defecto bioquímico
que se trata de corregir. Ha esta pregunta no hay una respuesta contundente.
Podría ser incluso que el mecanismo de acción de los antidepresivos,
sea un epifenómeno, es decir, la modificación de un a
serie de sistemas de neurotransmisión, que no son necesariamente
los responsables directos y causales de la depresión. Esta aseveración
a contado con el apoyo de los trabajos de Pedro Delgado y su grupo,
quines estudiaron el efecto que tiene el disminuir los niveles de serotonina
y norepinefrina, en la respuesta antidepresiva. La pregunta que se hicieron
estos investigadores fue: ¿ si se disminuyen los niveles de serotonina
y norepinefrina, en pacientes deprimidos que están respondiendo
favorablemente a antidepresivos que bloquean la recaptura de esas sustancias,
se cancelará la buena respuesta antidepresiva? Para esto estudiaron
a pacientes que recibían ISRS y IRN, les administraron una mezcla
de aminoácidos esenciales, libres de L-triptófano, el
precursor de la spintesis de serotonina. AL hacer esta maniobra, los
amino ácidos desplazan al L-triptófano que se encuentra
aún en el organismo, en la síntesis de serotonina, y disminuyen
dramáticamente los niveles de este neurotransmisor. Sólo
los pacientes que estaban tomando ISRS, recayeron en sus calificaciones
de Hamilton, 24 hrs después de la administración de la
mezcla de amino ácidos, mientras que solo uno de los enfermos
que recibían IRN presentó una recaída. Esto no
indica, que se requiere de ciertos niveles mínimos, de serotonina
en la sinapsis para que se ejerza el efecto antidepresivos por los ISRS.
Utilizando el mimos diseño, con pacientes deprimidos, tomando
ISRS y IRN, se administró ahora p-clorofenil alanina, una sustancia,
que bloquea la síntesis de norepinefrina. Los pacientes que estaban
respondiendo a los IRN, todos menos uno recayeron en depresión,
mientras que los que estaban tratados con ISRS, ninguno presentó
recaídas. Esto nos indica, nuevamente, que se requiere de niveles
mínimos de norepinefrina para que los IRN actúen. Es decir,
nos está indicando, que los ISRS y IRN, tienen mecanismos de
acción antidepresivos, correctamente identificados. TRASTORNO BIPOLAR. LECTURAS RECOMENDADAS. |
| Los trastornos mentales podrían ser la segunda causa de consulta en Atención Primaria en el año 2020 |
| Buena parte de los casos de depresión y ansiedad
que se producen en la actualidad son atendidos por médicos de Atención
Primaria. Por ello, la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista
(Semergen) ha publicado recientemente una guía para mejorar la formación
de los médicos en estas patologías. Los datos indican que entre un 25 y un 30% de los pacientes atendidos en las consultas de Atención Primaria (AP) presenta alguna patología psiquiátrica y, en concreto, en el 80% de estas consultas, la depresión y la ansiedad con los principales problemas del paciente. Además, todo hace pensar que el número de consultas por este tipo de causas seguirá aumentando en los próximos años, hasta el punto de que los expertos piensan que en el año 2020, los trastornos mentales podrían ser la segunda causa de consulta en AP. Una guía para Atención Primaria Estos datos indican que, hoy en día, la AP se convierte en el nivel asistencial en el cual reciben asistencia la mayor parte de los pacientes con depresión y ansiedad, dos patologías que afecta aproximadamente al 12% de la población y que, aunque son distintas, a menudo aparecen de forma conjunta. Con el objetivo de ofrecer a los médicos de AP una información práctica sobre diversas cuestiones relacionadas con este tipo de trastornos psiquiátricos la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (Semergen), con la colaboración de Wyeth, ha editado el Libro Blanco en Depresión y Ansiedad. Análisis de la Prevalencia y su manejo en Atención Primaria. Capacitación del médico En más del 80% de las ocasiones, el tratamiento y seguimiento de los pacientes con trastornos mentales es asumido por el médico de AP. Respecto a esta cuestión, José Ángel Arbesú, responsable del grupo de trabajo de Salud Mental de Semergen y uno de los autores de este Libro Blanco explica que actualmente el médico de familia está capacitado para la atención de patologías leves y moderadas, dentro de las cuales se incluyen la ansiedad y la depresión. "Sólo cuando el problema se cronifica, ante depresiones recurrentes, psicóticas o melancólicas, los pacientes son canalizados a la consulta especializada en Salud Mental. De esta manera, el médico de familia constituye un elemento clave en la detección precoz y el correcto abordaje de la depresión y/o la ansiedad", puntualiza Arbesú. Tratamiento farmacológico En esta misma línea, Arbesú puntualiza que los médicos del primer nivel asistencial están "capacitados para el abordaje terapéutico de estos pacientes, están preparados para la prescripción de fármacos excepto en aquellos casos en los que es necesario visado". Además, "el desarrollo de fármacos con un mejor perfil de efectos secundarios que sus antecesores, posologías más sencillas y cómodas para los pacientes que permiten alcanzar dosis terapéuticas desde los primeros días de tratamiento ha favorecido la implicación de los facultativos de Atención Primaria en el abordaje integral de estos trastornos, por lo cual se consideró oportuno dedicar una parte del libro a repasar el arsenal terapéutico disponible en la actualidad", concluye Arbesú. |
El diagnóstico de la depresión, clave para un adecuado tratamiento farmacológico |
| Un grupo de psiquiatras coordinados por Julio Vallejo,
presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, ha elaborado
el primer documento de consenso sobre el tratamiento de las depresiones
y sus diferentes tipos, dirigido a especialistas y médicos de familia.
El documento sienta las bases del abordaje terapéutico, a través
de familias de fármacos (individuales y combinados) o con psicoterapia,
de un trastorno que, en sus diversas manifestaciones, padecerá entre
el 10 y el 15% de los españoles. La esencia del trabajo es que el
facultativo sepa reconocer con precisión a qué tipo de trastorno
se enfrenta y, por lo tanto, sepa ajustar el tratamiento farmacológico.
Sólo de esa forma la terapia será eficaz. Vallejo indica que los problemas principales a los que se enfrenta el facultativo para un correcto tratamiento de estas patologías son «el cumplimiento adecuado del tratamiento, en dosis y tiempo, por el afectado; el hecho de que las depresiones leves puedan confundirse con problemas de la vida cotidiana que se tratan como cuadros depresivos y con terapias farmacológicas; y lo contrario, las que pasan inadvertidas y no son tratadas». Escasa atención especializada Pese a la alta prevalencia de la depresión, sólo entre un 10 y un 15% de los afectados es atendido en una unidad especializada. «Es un nivel adecuado», mantiene Vallejo, para quien el grado de formación de los profesionales de Primaria cada vez es mejor. La frontera entre quién atiende un paciente la dicta la gravedad (depresiones resistentes, un 10% de los casos) o la «competencia» del médico, si se ve «competente para tratarlo, porque en ocasiones hay un problema de capacitación». Sin embargo, los trastornos depresivos siguen infradiagnosticados. El documento dice que su detección «por parte del médico de familia es relativamente baja, con valores en el orden del 50-70%, en comparación con las entrevistas psiquiátricas estandarizadas». Como causas señala razones asistenciales (sobrecarga) y aspectos concernientes al paciente («frecuente presentación somática de los síntomas») o «factores específicos de la formación y la personalidad del médico». Sin medicamentos El documento reflexiona sobre la psicoterapia en los trastornos depresivos, a la que considera «un instrumento de tratamiento de los trastornos depresivos de eficacia similar a la de los psicofármacos». Otorga más rapidez a los tratamientos basados en medicamentos, aunque recalca que su combinación «ha resultado más eficaz que las dos alternativas por separado». Por ello, en consideración al coste, los fármacos «sólo podrían ser la primera elección al menos en los casos en que las características del cuadro hacen esperable una buena respuesta», mientras que la psicoterapia, como terapia única, «constituiría la primera elección en los casos en los que el tratamiento farmacológico esté contraindicado o sea rechazado por el paciente. |
| DEPRESIVE DISORDERS-IS IT TIME TO ENDORSE DIFFERENT PATHOPHYSIOLOGIES? |